fuera champiñones

Una sopa Tom Kha Gai con pollo y champiñones y un pollo a la pimienta de Babe’s fueron testigos de grandes descubrimientos de la vida.

El primero de ellos es el hecho de que cuando de repente nos vemos involucrados en algo nuevo, una relación o un trabajo que nos demanda mucho tiempo, invariablemente, lo que mas nos gusta es lo primero que dejamos de hacer. Yo dejé de correr, dejé de hacer yoga, no he tomado una raqueta en años, mi clóset ha perdido el código de color, tenía tiempo sin ir al cine, no he buceado en mas de un año, no me he preparado una buena cena y si miro hacia atrás, no he hecho casi nada además que trabajar, ocuparme de los asuntos domésticos y de ir a esos cafés, comidas y desayunos con amigos sin los cuales no se que sería de mi vida. Sin embargo, son esas escapadas al mundo submarino, esos cinco minutos menos al correr cinco kilómetros, ese hecho de poder tocar tu frente con la rodilla, esa pelota en la esquina de la cancha, ese cansancio en los pies a las cinco de la mañana después de bailar toda la noche como desquiciada, esos pequeños logros, esos momentos, esas actividades las que mas energía y sentido le dan a tu vida.

Y en esa cena en particular, mi amigo y yo seguimos platicando de trabajos estresantes, de Centroamérica,  de lo importante de amar lo que haces para poder disfrutar cada día de tu vida, de las clases de yoga y de los temas que nunca pueden faltar en una noche de comida thai: los amorosos.

Los dos nos dimos cuenta de lo difíciles que son las relaciones, por lo menos las relaciones que nosotros hemos tenido, lo que no nos explicamos fue porqué si las cosas pueden ser tan sencillas, ceder a veces, no ceder otras, dar y recibir, blanco y negro, el ying y el yang.

Me preguntaba si no era difícil para mi, por mi trabajo, encontrar el tiempo para estar con alguien, y por mas que quise parecer ejecutiva súper importante y altamente ocupada, mi conclusión fue que no, no es nada difícil.

Porque cuando el corazón está de por medio, te hace encontrar el tiempo: para desayunar, para comer, para cenar, para simplemente verse un momento, para mandar un mensaje, un mail, un comentario…cuando las dos personas quieren, encuentran la forma de seguir con el contacto, de mantener girando la rueda.

“You’re so Right!” me dijo mi amigo sorprendido de que alguien pensara como él. Y su sorpresa provocó mi sorpresa al darme cuenta de que alguien, y más aún, alguien del género masculino pensara como yo.

Las cosas y las relaciones no son tan complicadas, nosotros las hacemos complicadas. Y aunque estas palabras debieron salir de mi boca algunos años antes y no en el Babe’s sino en una cafetería de hospital. La caducidad no las hace menos verdaderas.

Al terminar la cena, mi amigo vio que había terminado mi exquisita sopa Tom Kha Gai pero había dejado los champiñones fuera del plato, uno por uno, mientras platicaba, los había sacado de mi sopa.

“You don’t like mushrooms?” preguntó. Y le dije que no, que por eso los había sacado de la sopa.  Y así de fácil es la vida, disfrutar lo que tenemos en el plato y sacar lo que no nos gusta, así como ese día sin mayor problema dejé fuera a los Champiñones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: